un logotipo con alma

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Un logotipo con alma

23 Enero 2017

Un día mientras brindaba una consultoría de branding en una importante empresa, escuché decir al Gerente de Marketing lo siguiente: “El logotipo debe decir lo que haces, debe ser objetivo”.

En ese momento pensé: “Si él piensa así, cómo lo harán aquellas personas que no son de esa especialidad y que mucho menos conocen de branding”.

Es ahí donde entendí por qué la mayoría de los negocios tienen logotipos explícitos, carentes de alma y mística. Luego comencé a analizar los logotipos de muchas empresas en el medio y descubrí que la percepción del Gerente de Marketing era compartida por la mayoría de las empresas, donde el logotipo era la expresión gráfica del producto que vende y/o el rubro en el que se encuentra la empresa.

Después de ver tantos logotipos en diferentes rubros y notar que la mayoría eran tan explícitos como la figura de un diente para representar un centro odontológico, la silueta de un edificio para una empresa inmobiliaria o constructora, la ilustración de un pollo para una pollería, un ojo para una óptica, un pastel para una pastelería, unas tijeras para un salón de belleza, entre muchos más, me formulé la siguiente pregunta: ¿Cómo una marca podría diferenciarse si utiliza un símbolo similar al de sus competidores?

Y es que cuando un logotipo es explícito se queda sin argumentos para contar una historia fascinante, pierde la mística para poder explicar lo que está detrás de la marca, dejando de ser genuino y pregnante.

Lo cierto es que un logotipo debe ser como la punta de un iceberg, debe mostrarte sutilmente su atributo diferenciador, para luego entender su verdadera dimensión cuando conviva en un sistema de identidad visual que contemple un conjunto de elementos como: una trama, tipografía, colores, ilustraciones, pictogramas, entre otros. Y son éstos logotipos, aquellos que sólo se construyen si previamente se desarrolló una estrategia de branding.

Es así que las marcas que han trascendido en el tiempo, lo hicieron porque encontraron una manera única de contar algo fascinante y memorable.

Uno de los casos más exitosos de branding es la manzana mordida de Apple, de la cual existen muchas historias que tratan de explicar el por qué utilizaron dicho símbolo.

Por otro lado, una de las tareas más importantes del branding en un país, es educar a las empresas para que tomen en cuenta lo importante que resulta construir marcas con significados relevantes, dado que éste atributo es el que les permitirá marcar una firme diferencia en el mercado, construyendo a la vez un vínculo emocional y duradero con sus clientes.

Por eso, antes de crear un logotipo, primero deberías preguntarte: ¿Qué me hace único en el mercado?, si no encuentras un atributo diferenciador, tendrás que crear uno simbólico. Por ejemplo, si vendes naranjas orgánicas y ves que compartes ese atributo con otras marcas, puedes crear el valor simbólico de la “eterna juventud”, para que en base a ello construyas una historia de marca y un sistema de identidad que refuerce dicho concepto.

Solo en ese momento podrás crear un logotipo que genere un vínculo emocional con tus clientes, que posteriormente serán seguidores de tu identidad y filosofía.

Jimmy Saavedra, Director de Dobano

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